Una mañana cualquiera cuando abras los ojos
pensarás que estoy a tu lado
imaginarás que estoy a tu lado
sentirás el calor de mi cuerpo junto al tuyo
mi boca explorando los sabores de tu cuerpo
Una mañana cualquiera cuando abras los ojos
tu sombra buscará mi sombra
intentarás oir el latido de mi corazón
para calmar las angustias que habitan en tu alma
querrás soltar tus besos de mariposa
para que revoloteen libres por los confines de la cama
Una mañana cualquiera cuando abras los ojos
tu cuerpo se estremecerá ante la cercanía del mio
buscarás inundar tus pulmones del aire que te faltará
anticipando los juegos que se desarrollarán entre los dos
mientras la mañana camina hacia el ocaso
Una mañana cualquiera cuando abras los ojos
tendrás la certeza de que se puede tocar el cielo
que la felicidad no es una ilusión sino la realidad que uno mismo crea
permitiéndote creer que lo terreno es lo divino
y lo divino la verdad
Una mañana cualquiera cuando abras los ojos
te darás cuenta que no está mi cuerpo a tu lado
sino el espacio de mi recuerdo frio
terminarás de abrir los ojos con confusión
la sorpresa invadirá tu alma hasta recordar
que fuiste tu quien mantuvo el espacio vacío
llorarás sabiendo que puede estar y no estoy
lamentarás tus infinitos juegos de desgaste
y querrás redimirte vertiendo lágrimas secas sobre tu almohada
buscarás encontrar mi olor entre las sábanas
para darte la certeza de que un día estuve junto a ti
querrás abrir viejas heridas para sentir un nuevo dolor
que te permita saber que todavía sientes y vives
Esa mañana será una mañana cualquiera.