No quiero ni tu alma ni tu espíritu
no quiero que me ames mas allá del tiempo
no quiero promesas de amor
no quiero pureza y claridad
Quiero tocarte, sentirte
olerte, lamerte, saberte
dame lo tangible, lo visible
deja que mis sentidos te gocen y aprovechen
Rompamos los límites de lo inmaterial
dejemos de lado lo que nos ate a una idea
huyamos de los paraísos de amor
y condenémonos a la crueldad de nuestros propios cuerpos
No vayamos mas allá del tiempo
destrocemos los segundos con nuestra presencia
hagamos de cada minuto una caricia
olvidémonos el reloj en el cajón de nuestra muerte
Déjame arañar tu carne con mi pasión
gritar que en el momento soy feliz
que no espero redención ni perdón
que no espero sueños que acompañen mis noches
Dejemos que la penumbra sea nuestra compañera
aprovechemos el descuido de los guardianes
y tomemos los minutos de los que los desperdician
prometiéndose mas allá de esta vida
Aquí estoy, aquí me tienes
tómame sin contemplación
no te apiades de mi llanto
que es de angustia y felicidad
No preguntes, no respondas
no quiero tus palabras sabias
no quiero tus consejos ni tus anotaciones
sólo quiero tu sudor mezclado con el mío
Llévame mas allá de lo hecho la última noche
crucemos los umbrales que nos esperan
robemos la tranquilidad de los ingenuos
que creen que de amor se puede morir
Toquemos las puertas que están abiertas
con nuestros cuerpos vestidos
y entremos con la confianza del trasgresor
que pasando las miradas se encuentra el escondite
No quiero abrazarte al final del amor
no quiero caricias cansadas en mi piel
déjame ir
suéltame nuevamente en el laberinto que me lleva a ti
No te aflijas
que sabes que he de regresar
cuando recupere el equilibrio de mi aliento
y la seguridad de que sigo siendo libre
No quiero tus promesas finales
por que no vale la pena prometer lo que no se controla
no quiero acostumbrarme al calor de tu cuerpo
por que lo que no eres tu es frío
No quiero quedarme
quiero regresar
por que los regresos son mas dulces que las estadías